No todas nuestras instalaciones parten de cero: también sustituimos equipos antiguos, instalados hace años por otras empresas o con tecnología ya superada, por modelos actuales con mejores prestaciones. Compartimos un caso representativo de una sustitución realizada en una vivienda de Alcobendas.
Motivos del cambio
La familia contaba con una silla salvaescaleras instalada más de una década atrás, que empezaba a mostrar signos de desgaste: un funcionamiento más ruidoso, una autonomía de batería reducida y un diseño mucho más voluminoso que los modelos actuales. Aunque el equipo seguía funcionando, la familia buscaba una solución más fiable, silenciosa y cómoda para el uso diario.
Retirada del equipo antiguo
El primer paso fue retirar con cuidado el carril y el asiento del modelo anterior, revisando el estado de los peldaños tras años de anclaje del equipo antiguo. Esta revisión es importante para comprobar que la superficie queda en condiciones óptimas para la nueva instalación, sin ningún deterioro oculto por la fijación previa.
Nueva instalación
Se instaló una silla salvaescaleras de última generación, con un motor más silencioso, mayor autonomía de batería y un diseño mucho más compacto al plegarse, mejorando notablemente el paso libre por la escalera respecto al modelo anterior.
Ventajas del modelo nuevo
Además de la mejora estética y de espacio, el nuevo equipo incorpora sensores de seguridad más precisos y un sistema de diagnóstico que permite anticipar necesidades de mantenimiento antes de que se conviertan en una avería, algo que el modelo anterior no ofrecía.
Opinión del cliente
La familia destacó especialmente la diferencia en el nivel de ruido del nuevo motor y la mayor suavidad del recorrido, aspectos que con el modelo antiguo habían dejado de notar como una molestia solo porque se habían acostumbrado a ellos con los años.
Cuándo conviene plantearse una sustitución
No siempre hace falta esperar a que el equipo antiguo deje de funcionar para valorar un cambio. Ruido excesivo, autonomía de batería reducida, un diseño que ocupa más espacio del necesario o la dificultad para conseguir piezas de repuesto de modelos descatalogados son señales de que merece la pena valorar una sustitución, incluso con el equipo todavía operativo.
Si tu salvaescaleras tiene ya varios años y notas que ha perdido prestaciones, podemos valorar su sustitución. Llámanos al 676 104 089 o al 916 401 016, cualquier día del año, o escríbenos a salvaccesos@salvaccesos.com. También puedes usar el formulario de contacto.

